El problema de no hacer nada

Decir que “Nunca puedo terminar nada” puede sonar terriblemente fatalista. Pero creo que es real. Tengo un problema personal con las metas. Cualquier cosa con fecha de entrega, compromiso, incluso algo que requiera de una simple y clara visión; me pesa y me es muy difícil concretar cosas. Sin embargo, no paro de hacer, desde que me levanto estoy haciendo; no una, ni dos, sino todas las cosas a la vez.

Por ejemplo, esta mañana (que para mis horarios es comienza como a las 5 de la tarde), me preparé un pan tostado para desayunar, al mismo tiempo que prendo un cigarrito, saco la…